CREADOS PARA MÁS

Tatiana Cordero, Editora Revista IBBG

Del 22 al 29 de noviembre nuestra iglesia realizó la semana Cumbre como es costumbre cada año. En esta ocasión el enfoque iba dirigido a cada una de las áreas en las que debemos crecer como congregación y bajo el lema “Visión 20/20” nos preparamos para la labor que nos espera durante los siguientes cinco años.

La antorcha encendida marcó el inicio de una de las semanas más importantes de nuestra iglesia y con ello cada uno de los miembros se dispuso a estar atento a la voz Dios durante las siguientes noches.

El lunes recordamos la inmensidad del amor de nuestro Dios y la necesidad de dejar que su gloria se vea reflejada en todo lo que hacemos. Aprendimos que Dios es quien trabaja en nuestras vidas y que nosotros no debemos adueñarnos de su gloria.

La siguiente noche fuimos testigos del trabajo y del impacto que nuestra iglesia ha tenido en varias comunidades de Desamparados y recibimos el reto de apoyar una nueva obra en la zona de San Miguel. Esto es parte del crecimiento en Visión, que debe llevarnos a enviar más obreros a la obra de Dios y abrir más iglesias.

Una de las familias que más recientemente se incorporó a nuestra iglesia compartió el miércoles con nosotros esos rasgos especiales que tiene nuestra congregación y que la motivaron a quedarse y formar parte de la gran familia de Gravilias. El aprecio de los unos por los otros, el compañerismo y las muestras de cariño y amistad son parte de los ingredientes que nos distinguen como iglesia y que nos impulsan a experimentar un mayor crecimiento en personas.

Quién no jugó con legos siendo niño? Bueno, esa misma ilusión por construir debemos aplicarla a la necesidad de crecimiento de infraestructura que tiene nuestra iglesia. El jueves nos presentaron las diversas obras que deben realizarse si queremos aumentar la asistencia en cada uno de los cultos. Lograremos levantar una gran obra si todos juntos participamos de esta importante construcción.

El viernes presenciamos cómo el cristiano promedio puede ser derribado fácilmente, pero es el cristiano verdadero el que logra mantenerse firme y agradar siempre a Dios. Nuestra iglesia requiere estar llena de cristianos verdaderos que vivan a otro nivel, que demuestren un constante crecimiento espiritual. A través de la palabra de Dios vimos que para alcanzar ese crecimiento es necesario acercarse más al Creador y someternos a Él.

Como cristianos debemos ser muy sabios a la hora de administrar el dinero. El sábado aprendimos que hay una parte que se debe apartar para Dios y que en nuestra iglesia se utiliza para el mantenimiento de muchos ministerios y actividades de alcance evangelístico. Para lograr las metas que se han trazado para los próximos años es necesario un crecimiento financiero en la obra en Gravilias.

Finalmente, el domingo cerramos con el compromiso más importante de la semana, en el que de manera tangible demostramos nuestra fe en Dios y confiamos en que Él nos va a proveer los recursos para que continuemos apoyando cada uno de los proyectos de nuestra iglesia durante las siguientes 52 semanas.

Los compromisos importantes se celebran en grande y eso fue lo que vivimos el domingo en la noche. Con cantos, juegos y queque celebramos la fidelidad de Dios en nuestras vidas y en nuestra iglesia. Ahora nos toca cumplir nuestra parte y ver las grandes obras que Dios hará con nosotros porque como iglesia, fuimos creados para más.